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Caso Panini ¿Un éxito impreso en la era digital?

A menos de que tengamos tremenda paciencia y/o muchos amigos, nunca hemos llenado nuestro álbum Panini. Y, aun así, eso no nos quita la ilusión de que cada cuatro años que se celebra un mundial, como mínimo consideremos adquirirlo.

Lo más sorprendente en la actualidad ya ni siquiera es pensar en cómo una empresa italiana fundada en 1960 cuya propuesta de innovación se ha basado en impresiones de comics y estampitas, ha logrado tener tanto éxito en 130 países sin ninguna competencia, sino en cómo incluso en nuestra era digital, donde tenemos tantas facilidades de obtener (y con creces) lo que antes solo nos ofrecía Panini (Como las convocatorias completas de las selecciones, templates dónde poner los resultados e imágenes de las caras de los jugadores) sigamos tan casados con nuestro álbum, incluso aunque los puros sobrecitos con cinco estampas, probablemente repetidas, cuesten ya hasta 18 pesos.

Para la lógica de cualquier empresario, todos estos factores representarían focos rojos para nuestra idea de negocio. Los emprendedores solemos creer que nuestro producto o servicio tiene que ser lo que está a la moda y su marketing debe ser publicitarse de forma masiva a lo bestia en todos los medios de comunicación disponibles, y por culpa de esas creencias vemos que el mercado solo se llena de productos genéricos y publicidad fastidiosa.

Completar nuestro álbum dibujando a los jugadores siempre fue una opción

Para Panini, la historia cuenta que todo empezó en un pequeño Kiosco. Y como todo un unicornio, para su primer año había vendido más de 9 millones de paquetes (sin ser aún los del mundial). Para 1970, la empresa tuvo tanto éxito que pudo adquirir los derechos de la que sería la competición más esperada de la historia y con alto marketing a su alrededor, ampliando su mercado y volviéndose un éxito a nivel internacional.

El primer álbum Panini del mundial, justo fue en México 70

Para entender el éxito que Panini consiguió, hay que entender la sinergia que se construyó a sí mismo alrededor del Mundial, que para nosotros se convirtió en toda una experiencia ¡Casi un carnaval! Panini supo tener la visión de mezclar su producto con sensaciones increíbles para nosotros de chicos: el ideal de los mejores de México de diferentes equipos unidos en uno solo por un mismo objetivo; conocer al país anfitrión completamente nuevo a profundidad a través de los comentaristas; el furor contagioso de los aficionados más cercanos a nosotros, ver o hablar de los partidos en la escuela y algo muy especial: la magia de abrir cada sobre, intercambiar nuestras estampitas repetidas y volvernos completamente locos por tratar de obtener a nuestros jugadores favoritos. Lograr vender sensaciones hace a un negocio rentable.

Genial, ahora necesito 4 amigos que no tengan a Falcao

Actualmente, que Panini siga funcionando a pesar de la era digital nos parece más extraño de lo que en verdad es. No solo la nostalgia es gran vendedora, sino que también Panini a través de su constancia cada 4 años y su gran propuesta de innovación, consiguió volverse sinónimo de toda la mística que implica el Mundial del futbol, a través de brindar una experiencia que fuera sinónimo de pasión, convivencia, misterio, suerte y competitividad. “El Mundial empieza con la salida del álbum de estampas”.

Aunque compres una caja de sobres, no tienes garantizado que tu jugador favorito te saldrá, y aunque otro puede solo tener solo un sobre, puede ser más valioso que 104 ya abiertos, por lo que la experiencia se vuelve algo que el dinero no siempre puede comprar; algo valioso para todos.

Menos miedo, más fe

Con una época llena de cambios globales, giros económicos inesperados, predicciones de crisis y escenarios abismales que se nos pintan, parecería más factible y rentable convertirnos en “youtubers” que emprender o innovar en un negocio.

La realidad es que nunca ha habido un momento indicado para ser emprendedor o empresario, y es que la vida del emprendedor es de supervivencia y siempre había sido complicada, pero pareciera que hoy nos han robado hasta el botiquín de primeros auxilios.

Emprender o dirigir una empresa es un deporte extremo, una decisión de valientes y de aquellos que la palabra “miedo” tiene una connotación diferente al 94% de la población restante..

El miedo y la preocupación ha sido uno de los más grandes males de la humanidad. Nubla la percepción, paraliza y nos pone a la defensiva. Esa susceptibilidad a sentir miedo es el pan de cada día de nosotros, las Pymes, pero no significa que no lo tengamos, al contrario, lo aceptamos, lo entendemos y lo enfrentamos.  Y es que, si nos ponemos a pensar en todos los problemas que se atraviesan en nuestras empresas día a día, cualquiera que no esté acostumbrado podría paralizarse.

Que el miedo no nos detenga.

Para poder ponernos la capa de líderes de nuestras empresas, es necesario rebelarnos contra el miedo y desafiarlo en cada decisión, y hasta armarnos una revolución en nuestra forma de pensar de ser necesario.

Dejar que nuestra mente sea envuelta por el miedo  puede volverse una pesadilla de nuestro crecimiento, nuestra capacidad de innovar y de tomar decisiones prácticas y oportunas. Si nuestro viaje empresarial es para construir y ser libres, ¿Por qué dejamos que el miedo nos paralice, y nos robe la energía de nuestras ideas para solo pelear contra él?

El miedo déjalo de lado, no se lucha contra él, esa es una verdad universal. Lo que se hace es entender sus causas y sus orígenes, y redireccionarlas. Es momento de cambiar la preocupación por la acción, y ser conscientes de que para seguir creciendo debemos cambiarnos el chip para empujarnos a tomar decisiones y no dejarnos paralizar, empujarnos a actuar con mayor rapidez y claridad. Si sientes miedo, hazlo con miedo, pero hazlo.

La fe mueve montañas, negocios y empresarios.

Hoy más que nunca, se necesita tener fe y ser capaces de tomar decisiones para salir adelante. Y aunque la intuición es una de nuestras mejores habilidades, si logramos combinar esa intuición con datos comprobables y métodos, vamos a lograr no actuar a lo loco, sino saberlas tomar de manera diferente:

è Sé objetivo. Tienes que sumar perspectivas para ver lo que es y no tomar decisiones únicamente desde lo que tú crees que es verdad.

è Oportuna. Análisis también es parálisis, sin duda la planeación y la estrategia hacen la diferencia, pero debes ser despiadado con el cumplimiento de tiempos de cada etapa a fin de no estancarte en el análisis.

è Práctica. Si te esperas a que todo sea perfecto y tengas todo listo ya será demasiado tarde, recuerda más vale listo que perfecto.

è Sustentada. Mata los “yo creo”, “yo siento”, “se me hace que” por datos, hechos y evidencias que reduzcan tu probabilidad de error. Suma datos, información, evidencias y hechos a tu intuición para tomar mejores decisiones.

Más fe

La fe no viene a nosotros mágicamente, debemos poder confiar verdaderamente para poder sentirla. Cuando logras mentalizarte o te rodeas de personas a las que puedes recurrir para resolver de mejor manera tus retos (De marketing, por poner un ejemplo cof, cof), la fe deja de ser una energía mística y se convierte en una sensación de confianza y seguridad.

Porque, más que una simple consecuencia o una variable, el miedo es solo una etapa en nuestro camino, que no seríamos los primeros ni los últimos en sentir. Lo importante sin embargo es cómo lidiamos con él, qué aprendizajes tomamos. Para seguir adelante no se trata únicamente de creer, sino también actuar para que las cosas sucedan.

«No miren arriba ¿Marketing?»

¡No miren arriba!

“No miren arriba” (Don´t look up)  es una película protagonizada por Leonardo Di Caprio, Jennifer Lawrence y Maryl Streep que llegó el mes pasado a Netflix y rápidamente se ha ubicado como una de las películas más vistas recientemente en esta plataforma. Sin embargo, la cinta ha generado un debate interesante, por un lado están quienes la aman y por otro quienes la odian.

El tema es sencillo: Un cometa se estrellará contra la tierra y acabará con todos. El problema: Parece que a nadie le preocupa. Y es que la película, aunque resulta divertida, termina siendo una directa crítica a los temas políticos, intereses económicos, el sistema de medios e incluso a una sociedad incapaz de saber actuar.

 

Es real ¡No miren arriba!

– “¿Y qué tiene todo esto que ver con el Marketing?”, te preguntarás. Pues desafortunadamente no se trata únicamente de una película, sino de una realidad presente en el mundo, en nuestro país y sin duda claro, en nuestra querida ciudad zapatera. Bastante nos hizo reflexionar sobre hacia dónde estamos yendo últimamente como sociedad, y nos hace cuestionarnos si lo que cautiva hoy nuestra atención y domina nuestras conversaciones es lo verdaderamente importante.

Y es que en realidad, de alguna manera todos estamos reflejados en este filme y nos identificamos con algunos comportamientos, incluso cada uno de nosotros podemos tener nuestros propios y diferentes “Don´t Look up” en lo personal, en lo familiar e incluso en los negocios, donde tenemos muchos factores distractores que nos impiden tener la perspectiva adecuada para mejorar.

 

¡No miren la economía!

Dentro de las diversas situaciones adversas de nuestros tiempos, está la economía, donde enfrentamos situaciones muy complejas como una inflación desmedida, desempleo, problemas de suministro en varias cadenas productivas, economías familiares y negocios golpeados por una pandemia que parece eterna y por otro lado una política que parece no aportar mucho hacía una posible mejora económica del país.


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Hoy queremos abordar el concepto de “Don´t Look Up” desde la perspectiva de los negocios y es que como platicamos, la situación económica de nuestro país y un año que pinta por demás complejo, no exige actuar y pensar de maneras distintas, voltear hacia otros rumbos para poder lograr mejores resultados.

 

Emprendedor ¡Mira para arriba!


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Mira para arriba, los negocios no generar ganancias el primer día que abres. Si piensas abrir un negocio como sustento de vida inmediato, ten cuidado, considera que existe un tiempo de maduración en todo negocio para lograr un volumen suficiente de clientes que permita generar ganancias, un periodo de ajustes operativos para asegurar la rentabilidad y que especialmente al inicio debe haber una constante reinvención para poder asegurar la sobrevivencia del nuevo negocio en sus primeras etapas.

Mira para arriba, el mundo no te está esperando. Hoy más que nunca resulta peligroso pensar que una idea de negocio es una “buena idea” desde nuestra perspectiva. Lo que es un hecho es que el mundo y nuestra ciudad con él, está saturada de alternativas para satisfacer las diferentes necesidades del mercado que atienden la demanda actual, por lo que pensar que “todos amarán tu idea” en cuánto salgas al mercado termina siendo una de las falacias más comunes y duras de aceptar cuando los resultados esperados no se presentan. Mira para arriba, estar bien atento a oportunidades reales de mercado y desarrollar tu negocio desde una oportunidad visible y no únicamente desde una corazonada o una habilidad propia, serán las bases para mejorar las posibilidades de éxito de tu emprendimiento. Y no, no necesitas ser el inventor del “nuevo Uber” para poder tener un negocio éxitos, basta con tener los ojos bien abiertos, ser objetivo y estar dispuesto a escuchar al mercado para encontrar alternativas de negocio con potencial real.

 

Empresario: ¡Mira para arriba!


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Mira para arriba, el mundo está cambiando y aferrarte a las fórmulas de éxito de años anteriores puede poner a tu negocio en una situación de vulnerabilidad de cara a los cambios del contexto actual de negocios. Las viejas fórmulas que probablemente dieron origen a tu posición actual, o incluso creer que esto es temporal y solo es cuestión de tiempo para volver a la “normalidad” son creencias que pueden ser una trampa mortal. Sin duda reinventarse a tiempo y tener la flexibilidad de realizar cambios sustanciales al interior del negocio tanto en productos, como en procesos, enfoques, visiones o cultura serán las claves para voltear hacia arriba y tomar decisiones oportunas.

Mira para arriba, en estos tiempos es complicado sobrevivir con individualismos. Hoy más que nunca se requiere de colaboración, es decir, trabajar haciendo equipo con todos los actores que intervienen en el éxito de tu negocio. Empezando por colaboradores, proveedores y clientes. Aquellos tiempos de prácticas abusivas, ventajosas o desleales terminarán por pasar factura en tiempos de crisis, dejando a su suerte a aquellas empresas que no consideran el lado humano de los negocios. Cambiar el enfoque y pensar en el bienestar integral de las cadenas productivas y especialmente en los clientes, hará que los esfuerzos individuales se potencialicen, la solidaridad fortalezca la posición y margen de maniobra de los negocios.

 

Look up León!

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Es cierto, el mundo necesita voltear para arriba y poner atención en lo verdaderamente importante, México necesita voltear hacia arriba sin duda y León también necesita voltear hacia arriba, pero el cambio empieza en uno mismo, así que empecemos cada quién volteando hacia nuestros propios “arriba”, desde nuestra trinchera cambiemos nuestros enfoques y transformemos nuestro propio entorno, hagamos pequeños cambios que detonen mayores transformaciones, finalmente nuestra economía local y personal seguramente lo agradecerá.

Miremos hacia arriba en 2022 y hagamos la diferencia.

 

¿TU PYME NECESITA UN DOCTOR?


En tiempos de crisis, es cuando más necesitas cuidar la salud de tu negocio; buenas decisiones y mucha agilidad son factores clave para a salir delante.

 

Amiga Pyme, el día de hoy queremos hablar de un tema del que mucho se habla y es la época de sequía en los negocios o mejor conocido como “no estoy vendiendo nada”, te entendemos, todas las PYMES pasamos por esos negros días.

Aunque resultan dolorosos estos momentos, lo importante es que recuerdes que estos días son los que más te ayudarán a crecer, ya que te forzarán a intentar cosas nuevas que terminarán por adaptar y evolucionar tu negocio.


No soy yo, son los clientes

Sin embargo, muchas pymes como tú y como yo caen en desesperación y en lugar de revisar y analizar detenidamente todo lo que puede estar mal para detectar las causas que pueden estar afectando las ventas, asumen que lo único que se necesita para mejorar son “redes sociales” o “marketing digital”, lastimosamente algunas tienen que pasar por temporadas de mucha incertidumbre (y gastos inútiles) para darse cuenta que pueden ser otros factores internos los que afectan los resultados.

No existen las curas mágicas

En los negocios las soluciones simples no existen,  el crecimiento de un negocio es el resultado de la suma de varios factores bien alineados en una dirección clara y bien pensada.    El problema está cuando tu visión se nubla, la desesperación te come y  personas disfrazadas de profesionales te venden los típicos  “Te llevamos tus redes sociales” con la promesa de solucionar los problemas de tu negocio mágicamente, los cuales, pueden funcionar por un periodo de  tiempo (como una aspirina) o si es que tienes un producto que tiene gran demanda, sin embargo, cuando tu producto es muy parecido a los demás, tú idea de negocio es confusa o tu mercado es muy competitivo, puede que la solución no sean las redes sociales.

A nosotros en MercaDoctor nos encanta decir que las empresas son como hijos,  a los que debemos llevar a revisión cada cierto tiempo para asegurarnos que están bien o de lo contrario detectar cualquier inconveniente para poder atenderlo a tiempo, lo curioso es que en nuestra analogía, la publicidad es como la última pastilla que debes tomarte para sentirte mejor.

Más prevención, menos reacción.

Por eso, nosotros recomendamos revisar y monitorear constantemente tu modelo de negocio, para adaptarlo o bien expandirlo, asegurándote en todo momento que mantiene la competitividad adecuada para lograr resultados en un entorno cada vez más complejo. Así que la próxima vez que tu negocio no vaya bien y lo primero que quieras hacer es publicidad en redes sociales, piénsalo dos veces y mejor llévalo con expertos para que chequen la salud de tu negocio.

Si necesitas una consulta no dudes en llamarnos para tomar un café y charlar sobre tu negocio ¡totalmente gratis!

#AmigaPYMEDateCuenta y lleva a consulta a tu negocio.

 

 

#AmigaPymeDateCuenta

Amiga Pyme NO seas igual que los demás.

Después de una pandemia, de la cual muchas PYMES siguen con secuelas y la actual crisis económica por la que pasa  nuestro país, NO estamos para cometer errores, errores que nos pueden costar clientes, dinero e incluso la estabilidad del negocio.

Por eso, queremos que abras los ojos y te des cuenta antes de cometer un error que te puede poner en aprietos, ya sea que estés en el proceso de emprender un negocio o tengas uno ya establecido pero con problemas de ventas, esto te interesa.

Hoy en día al primer obstáculo que se nos presenta corremos con el sobrino, el amigo o en su caso el encargado de marketing para que resuelva todo con “redes sociales”, pero te has tomado un minuto para pensar si ¿realmente tu problema es solo falta de visibilidad o va más allá de hacer un simple post en Facebook e Instagram?

A diario nos encontramos con empresarios que juran que sus problemas se resolverán con crear una cuenta de Instagram o una página web, pero la triste realidad es que la mayoría de las veces sus problemas van más allá de solo hacer publicidad.

Por eso hoy queremos compartirte algunas creencias que tienen los emprendedores y empresarios que pueden poner a tu negocio en serios aprietos.

  1. Pensar que tu idea de negocio es genial solo porque tus amigos te lo dijeron.
    No nos malinterpretes, hay grandes ideas pero para que una idea se pueda convertir en negocio deben existir personas que quieran comprarlo y difícilmente lo vas a saber si solo le preguntas a tus amigos y familia.

  2. Creer que debes dar precios bajos para que te compren.
    Quítate la idea de que no te van a comprar si aumentas el precio, sin embargo, debes ofrecer valor y experiencias que nadie ofrece para poder dar el precio que deseas.

  3. Imaginar que solo necesitas publicidad para mejorar tu negocio, cuando tienes problemas de producto o aún peor problemas financieros.
    Las redes sociales pueden ayudar mucho, eso es cierto, pero no van a salvar un negocio entero.
  4. Pensar que tu producto es el único en el mercado.
    No olvides que hay miles de competidores que puedes encontrar con tan solo un click en google, por lo que no es suficiente con ofrecer un lindo empaque o un buen precio, debes conocer a tu mercado.

Sabemos que esto puede desanimarte pero el primer paso es aceptar que hay problemas más profundos en tu negocio, no te preocupes, que MercaDoctor está aquí para que te des cuenta y lleves tu negocio por el buen camino.

Si tú ya te diste cuenta que las redes sociales no son tu problema, no dudes en agendar una cita para tomar café y hablar de soluciones.

Estamos #HastaLaMarketing

“Vende más con instagram” “te ayudamos a vender más con redes sociales” “aumenta tus ventas con reels”

 

Lo sabemos estás #HastaLaMarketing de ver estas frases a todas horas y por todas partes y como no hacerlo si prácticamente estos anuncios te gritan en la cara que “no estas vendiendo lo suficiente por NO

estar en redes sociales” pero venimos a decirte que no estás solo.

Nos venden el cuento de que el marketing en redes sociales va a solucionar tus problemas de ventas y es tan fácil que solo necesitas postear, pero una vez que no funciona y no ves los resultados esperados, te sientes frustrado y decepcionado hasta el punto de decir estoy #HastaLaMarketing del marketing.

Y nosotros también, vemos miles de casos donde los problemas de los clientes van más allá

Amigo empresario o emprendedor te has puesto a pensar ¿Cuál es realmente el problema de tu negocio? Siendo honesto, ¿Tu modelo de negocio es sostenible? ¿Tus clientes entienden “por qué” de tu empresa? ¿Tu experiencia de usuario es buena?

Si contestaste no, no te preocupes todo tiene solución, pero primero queríamos que te dieras cuenta que a veces los problemas van más allá y necesitas encontrar su raíz para poder mejorar.

La solución no solo te ayuda a tener mejores ganancias sino también a retener clientes hasta fidelizarlos por el simple hecho de realizar cambios tan grandes o pequeños como lo requieras pero siempre SI EM PRE pensados en los clientes, traducido en otras palabras como innovar y sí, sabemos que piensas algo como:

 

“Pero es muy cara… solo es para empresas tecnológicas… Lleva mucho tiempo”

NO, NO y NO

La innovación es para todos, hay negocios que hacen innovaciones tan pequeñas que a simple vista no se ven pero que dejan mejores utilidades para el negocio y del tamaño de los cambios será el tiempo, puede llevar desde semanas hasta meses pero créeme que vale completamente la pena al ver los resultados.

Una vez que innovas ya no puedes parar y por tanto tu marca se vuelve cada vez más rentable, al punto de que las redes sociales serán tu menor problema.

¿Por qué funciona? Muy simple porque todas las innovaciones se centran en tus clientes y al entenderlos y satisfacerlos la consecuencia es obvia.

En MercaDoctor con el compromiso de tener negocios consientes y rentables en nuestra ciudad creamos nuestras áreas de innovación don

 

de te ayudamos a cortar de raíz con los problemas y convertirlos en oportunidades.

Si no sabes por dónde empezar una sesión con nuestro equipo de innovación puede ayudarte a elevar el potencial de tu negocio ¿qué esperas para empezar?

Tags: Marketing, innovación, agencia de publicidad, agencia de innovación, marketing en León, redes sociales.

 

INNOVACIÓN: “EL HADA MADRINA DE LAS EMPRESAS”

 

¿QUÉ SIGNIFICA INNOVAR Y POR QUÉ PUEDE SALVAR TU NEGOCIO?

 

Semana tras semana tenemos clientes que nos piden que ayudemos a su negocio, nos dicen que están dispuestos a invertir en publicidad y marketing digital, porque piensan que el marketing es una varita mágica y nosotros el hada madrina que arregla todo de la noche a la mañana, pero como buenas hadas gruñonas les quitamos el vestido azul y les decimos que esta noche no habrá baile ni final feliz.

En este momento pensarás que en lugar de hadas somos monstruos come niños, pero es que en la mayoría de los casos, las empresas que no venden o crecen es porque carecen de un modelo de negocio.

Es decir, no saben cuál es su ADN, como se puede escalar o cambiar, lo que resulta muy importante, ya que recordemos que los usuarios estamos en constante cambio, otro factor decisivo es no enfocarse en un mercado objetivo, ten presente que quien le habla a todos, le habla a NADIE y finalmente tener una propuesta de negocio muy confusa o poco atractiva, en pocas palabras, crear un negocio que no demandan.

Pero tranquilo no queremos hacerte llorar, una vez que entendemos que el problema de las empresas parte desde su nacimiento (modelo de negocio) el recetar “marketing” es como ponerle un curita a una herida de bala,  entonces ¿cuál es la solución?

LA SOLUCIÓN…

No es más que esa famosa palabra que está en boca de todos y que pone a temblar a tu jefe “vintage” porque piensa que tendrá que gastar millones para sacar el “nuevo” iPhone, nos referimos a la innovación.

Seguramente estarás esperando que insertaremos aquí una definición rimbombante de algún autor famoso pero lamentamos decepcionarte, aún no es el momento, por años nos hicieron creer que la innovación era “la creación o mejora de productos o procesos” incluso lo llegamos a relacionar única y exclusivamente con la tecnología.

Y claro, como no pensarlo si cada que había un nuevo lanzamiento de producto nos bombardeaban con publicidad como “innovación de punta” “los líderes innovando” “tecnología innovadora” o la tan sonada “mentefactura”, por eso cuando hoy hablamos de innovación, las personas solo pueden pensar “es que ya no puedo crear algo nuevo, ya todo está hecho” “es carísimo”.

Pero nosotros estamos aquí para quitarte la venda de los ojos, para empezar definiremos la palabra “innovar” (como te lo prometimos arriba) después de nuestra exhaustiva búsqueda encontramos las siguientes definiciones que para nosotros son las más acertadas.

Según la RAE innovar es “mutar o alterar algo, introduciendo novedades”, nos encanta está corta pero efectiva definición porque muchas de las veces confundimos la palabra innovar con “inventar” y es que la innovación  va más allá de crear algo.

Sherman Gee (1981) afirma que «la innovación es el proceso en el cual a partir de una idea, invención o reconocimiento de una necesidad se desarrolla un producto, técnica o servicio útil hasta que sea comercialmente aceptado», esta definición si bien es un poco más amplia, toma en cuenta las “necesidades”, en otras palabras, al consumidor.

ENTONCES ¿QUÉ ES LA INNOVACIÓN?

La innovación consiste en transformar el conocimiento para construir un “nuevo” camino que tenga como meta la satisfacción humana.

Piénsalo por un minuto ¿Cuál es el fin de un negocio? Claro para el dueño podrá ser vender más y tener una gran utilidad sin embargo, hoy en día, cualquier negocio debe estar enfocado en generar valor para el mercado que desea atender, cualquier negocio debe estar enfocado en volverse valioso, significativo y relevante para el cliente ya que es de quien depende el éxito o fracaso.

Tomando en cuenta lo anterior la innovación cobra un nuevo significado y en nuestra opinión es mejor, ya que no solo humaniza sino también globaliza esta palabra, pensemos una vez más en la definición de la RAE “alterar algo” es global y aplicable a todo, es decir, puedes innovar la manera en como cocinas o tu rutina de mañana con el simple hecho de agregar algo nuevo y que te de satisfacción porque la finalidad eres tú.

Para nosotros la innovación “consiste en la capacidad de entender a un usuario para crear soluciones de valor que resuelvan sus deseos, problemas o necesidades” ya que la innovación debe y tiene la responsabilidad de mejorar la calidad de vida de las personas tanto los que están fuera como dentro de la organización y por consiguiente rentabilidad, bien es dicho que “El que parte y reparte, se queda con la mejor parte”.

Como te lo mencionamos al inicio, la “cura”  de muchas empresas está en innovar pequeñas cosas que tengan como fin la satisfacción del usuario y no tienen nada que ver con tecnología, en algunos casos solo debemos innovar la forma de hablarle al usuario mientras que en otras encontramos esa pequeña propuesta que hace diferente a un negocio de otro.

Creemos que los negocios cada vez buscan más el bien propio que el común, sin embargo, en MercaDoctor tenemos la firme promesa de ayudar aquellos idealistas y soñadores que creen que podemos cambiar el mundo creando marcas con una visión introspectiva y sensibilidad para las nuevas ideas con el objetivo de ser humanas y rentables.

En MercaDoctor te ayudamos a innovar tu modelo de negocio, conectar con tus clientes, encontrar las mejores tendencias para tu marca y  rentabilizar tu empresa.

¿Para ti qué es la innovación?

Innovar o morir… ¡Seguro lo has escuchado! Aquí te decimos cómo Innovar siendo una PYME

El promedio de vida de las PyMES en nuestro país es menor a los ocho años. ¿La razón? No conocen realmente a su mercado ni las ventajas competitivas de sus productos o servicios y por ende, no saben sacarles provecho.

La innovación es precisamente esta forma de sacarle el máximo provecho a todo lo que tenga que ver con tu negocio para mantenerlo vigente.

Es tan elemental como tener agua, luz o internet. Sí, así de básico. Sin ella no hay manera de prosperar y tu competencia te va a comer vivo.

¿Pero qué beneficios aporta la innovación a PyMES como la tuya? Para comprenderlo, es necesario que de entrada te quites algunas mitos de la cabeza:

  1. Innovar es un lujo.
  2. Innovar es solo para las grandes empresas porque solo ellas pueden costearla.
  3. Innovar sirve solo para la tecnología.
  4. Innovar está de moda.

 

La innovación es de lo más humano y accesible que hay. Para aplicarla existen metodologías infalibles que te llevan a descubrir todo eso que necesitas saber para explotar al máximo el potencial de tu negocio.

Aquí te decimos cómo los servicios de innovación y sus metodologías ayudan a tu PyME:

  • Agilizan y eficientan tus procesos internos sin importar el área de la empresa. Puedes innovar desde tu departamento de recursos humanos hasta en tu estrategia de marketing.
  • Te permiten adelantarte a tu competencia.
  • Te ayudan a adaptarte a las necesidades actuales de tus clientes y a anticipar su comportamiento.
  • Mejoran tu producto o servicio y lo mejor, es que te ayudan a comunicarlo de forma correcta.
  • La innovación tiene la capacidad para ayudarte a reducir costes y por lo tanto, resulta ser una forma práctica de ahorrar en tu empresa. Este ahorro puede también llevarte a mejorar la rentabilidad y hasta puedes establecer estrategias de precios mucho más competitivas.
  • Mejora tu imagen frente a tu competencia y ante tus clientes, lo que se traduce en resultados positivos como más ventas, la lealtad de tu mercado o todo junto. ¿Qué tal?

 

En MercaDoctor te ayudamos a hacerte las preguntas correctas para llegar a las respuestas correctas, porque cuestionarse es la base para nuevos planteamientos y perspectivas que te abrirán el panorama y trazarán tu camino hacia el crecimiento.

¡Para de pecar! Conoce ya los 7 Pecados Comerciales

Pecado: Del latín peccātum que significa algo así como “tropiezo”. Si le buscas en internet, Wikipedia te dice que “El pecado es la transgresión voluntaria y consciente de la ley divina” y sin caer en un concepto religioso en particular y desde un punto de vista más simple, también vas a leer que es “un acto malo, la omisión culpable de un acto bueno obligatorio” o “todo aquello que se aparta de lo correcto y justo, o que falta a lo que es debido”. También te vas a enterar que “en hebreo la palabra común para «pecado» es jattáʼth, חטא que significa “errar” en el sentido de no alcanzar una meta, camino, objetivo o blanco exacto”, o sea, que básicamente significa andar bien perdido. (¡Gracias Wikipedia!).

Y es que los responsables y líderes de empresas, en los negocios como en la vida, cometen errores, faltas o actos que no siempre ayudan a que las empresas den frutos como debe ser.

En este artículo queremos compartirte a lo que en MercaDoctor decidimos llamarles  “Pecados Comerciales”,  que son aquellos errores que impactan directamente en los resultados comerciales de tu empresa, afectando su crecimiento o relevancia en tu mercado, todas aquellas malas decisiones que limitan los resultados positivos.

 

Hasta en los pecados hay niveles

 

Pero hasta en los pecados hay niveles… Gracias  a “La Divina Comedia”, obra del buen Dante Alighieri, se popularizaron los “7 Pecados Capitales”, los meros meros que te llevan directito al hogar del mismísimo chamuco.

En nuestra amada ciudad zapatera, hogar del caldo de oso y tierra de las guacamayas, aquí dónde la vida no vale nada, la forma de hacer negocios ha sido corrompida por la manera tradicional de pensar y hacer las cosas.

No puedes negar que muchas de las decisiones que has tomado a lo largo de tu trayectoria como empresario las has basado en ideas como “Así se ha hecho desde siempre”, “Siempre nos ha funcionado así” o peor aún, “Todo volverá a la normalidad, solo hay que esperarnos tantito a que pase todo esto”.

 

¿Cuáles son los 7 Pecados Comerciales? 

 

La manera de hacer negocios y gestionar las empresas en la ciudad se corrompió a causa los 7  pecados comerciales que invadieron el interior de las empresas locales, perdiendo así su efectividad, mermando su potencial,  limitando su crecimiento e incluso poniendo en riesgo su supervivencia. 

Si no eres capaz de identificar estos vicios,  sin duda estarás condenado a repetirlos una y otra vez, así que empieza a identificarlos a la de ya.

1. Soberbia Empresarial: Creerte el centro del universo, la última coca cola del desierto, Juan Camaney. Es ese comportamiento generado cuando la prioridad de tu empresa no es tu cliente.  

Tu penitencia: La Humildad. No es otra cosa, más que la aceptación de tus propias limitaciones, bajezas y vulnerabilidades. Cualidades opuestas a la soberbia y sus malas crianzas.

Ninguna empresa crece por sí sola o llega a ser exitosa al mando de una sola persona. Reconoce y acepta que no lo puedes ni lo sabes todo.

Aprende a delegar funciones y a confiar en las capacidades de las personas que trabajan contigo, si no, ¿para que los contrataste? Esto te hará enfocarte al 100 en tus clientes y en lo que mejor sabes hacer y tu carga de estrés y de trabajo será más llevadera si la compartes.

 

2. Ira Comercial: Muchos corajes y pocos resultados. Es el poder usado negativamente para dominar proveedores, colaboradores y hasta clientes. ¡Qué feo modo!

Tu penitencia: La Paciencia. Respira y cuenta hasta 10. Recuerda que no todo está ni tiene porqué estar bajo tu control. Hay cosas que de plano nomás no te toca resolver, mejor preocúpate por aquello que sí puedes controlar y la vida te será más fácil.

Una actitud serena frente a los contratiempos de la vida y los negocios, te llevará a conseguir lo que quieres, a lo mejor no rápido, pero sí de la mejor manera. Solo mantén la calma y verás grandes cosas.

 

3. Avaricia Comercial: Afán desordenado de poseer y controlar el poder, conocimiento y el varo limitando todo el potencial de tu changarro.

Tu penitencia: La Generosidad. Aprende a dar sin esperar nada a cambio. Una actitud generosa motiva el cambio para bien en cualquier empresa.

Como empresario, tienes el poder de hacer lo que te venga en gana con tu negocio y con mayor razón necesitas mostrar generosidad a través de actos y gestos encaminados al bienestar de tu gente sin que ellos te lo pidan: actividades recreativas, capacitación, ambientación de la oficina… Si no, pregúntales y verás que saldrán un chorro de buenas de ideas.

 

4. Gula Comercial: Ansia desmedida por vender, vender y vender sin orden ni sentido. Es devorarte cualquier tipo de cliente sin preocuparte por segmentar, o sea que te valen gorro sus necesidades o demandas específicas y pues qué mala onda, eh.

Tu penitencia: La Templanza. ¡Mídete, caramba! Vender por vender no te dará un negocio exitoso. Es necesario que comprendas realmente tu misión para que tus ventas tengan un propósito genuino.

Toma en cuenta las necesidades de tus clientes y conoce a fondo tu producto o servicio para que puedas entregar soluciones de verdad. Elige bien a tus clientes y  busca la manera de conectar con ellos para cubrir sus necesidades de la mejor manera.

 

5. Lujuria de Negocios: Bajos deseos que te nublan el pensamiento estratégico. Tratar de seducir al cliente viéndolo como un mero objeto de ingresos.

Tu Penitencia: La Mesura. Guarda la compostura y frena esos pensamientos y conductas sucias que no te llevan a nada, al contrario, tienen a tu negocio al borde del abismo.

Entender que tus clientes son personas como tú, con sentimientos, necesidades y problemas, te hará más sensible a la realidad y solo así podrás descubrir realmente cómo ayudarlos sin que lo único que te importe sean los ingresos que te pueden dar.

 

6. Pereza Comercial: Negligencia, tedio o descuido en las cosas que deberías hacer. Todas las excusas habidas y por haber para no tener que cambiar.

Tu Penitencia: La Diligencia. Deja de echar la fiaca y ponte a chambear de a deveras. Esmérate y cuida eso que te da de comer. En estos tiempos ninguna empresa puede darse el lujo de esperar a que las cosas “cambien o mejoren” ni mucho menos seguir igual porque “así se ha hecho siempre”.

 

7. Envidia de Negocios: Es el vicio de copiarle todo a la competencia, enojarte cuando a los demás les va bien y alegrarte cuando les va mal.

Tu penitencia: La Caridad. Entiéndase por caridad la búsqueda del bien sin desearle ni hacerle mal a nadie. Necesitas enfocarte en tus propios procesos y no en lo que tu competencia hace o deja de hacer.

Ayuda a otros y celebra sus éxitos porque esto a ti te dará una nueva dimensión de la vida y hasta puedes aprender cosas que ni te imaginas.

Deja de copiarle todo a la competencia, mejor ocúpate ya de entender realmente tu negocio y haz lo necesario para fortalecerlo como necesita.

 

Si quieres seguir vigente en tu industria, ponte las pilas y empieza a innovarle porque si haces las cosas diferente, obtendrás evidentemente resultados diferentes.

 

El cielo existe

 

Ganarse el cielo comercial no viene únicamente de echarle ganitas. Lograr la gloria en los negocios parte de hacer las cosas correctas, de tomar buenas decisiones  y evitar los pecados comerciales.

Como agencia de innovación, nuestra misión en este mundo material, es ayudarte a que tu empresa se vaya por el camino del bien, tome buenas decisiones que la impulsen para dar los frutos anhelados e irse el cielo de los negocios, o sea, hasta arriba.

Vives tiempos de cambio y lo de antes ya no funciona. Déjate ya de tanta pecadera o pasarás de de ser pecador compulsivo a directivo crucificado por tus propias circunstancias, tú decide.

Ya es hora de portarse bien y hacer las cosas diferente si es que quieres ser mejor empresario y alcanzar la gloria comercial este 2021.

La solución está en hacer la penitencia correspondiente según los pecados cometidos con tu empresa, así que endereza tu camino y experimenta el cielo de los negocios.

Los bomberos no vendrán

¡CHATPM, COVID! Seguramente esta es la expresión que más de alguno hemos usado a lo largo de ya casi un año de pandemia y confinamiento. El hartazgo y la pesadumbre se apoderaron de ti, de mí y de todos desde que esto comenzó.

El terrible deseo de mandar todo al carajo no es para menos, no señor. Las nefastas consecuencias de esta pandemia han golpeado no sólo al mundo entero y sus economías, pero más que el bolsillo, nos ha golpeado el corazón. Perdimos seres queridos y con ellos se fue nuestra vida de antes,  obligándonos a seguir existiendo pero en una realidad desconocida y casi apocalíptica en la que todos hemos sido puestos a prueba y el más claro ejemplo de esto, es hasta el día de hoy, el personal médico.

Y como si eso no bastara, la salud de las PyMES es también devastadora y de su futuro, ya mejor ni hablemos. La verdad es que se trata de un escenario bastante triste pero que a pesar de todo, se antoja esperanzador.

 

México querido

 

Pero ubiquémonos en nuestro México. En nuestro país las PyMES representan el 99% de las empresas con más de 4.9 millones de negocios, los cuales generan el 78% de los empleos. Por desgracia, las microempresas no tienen el poder de las grandes compañías para resistir la vorágine de circunstancias como esta y para muestra basta un botón…

De acuerdo a un estudio realizado por el INEGI en 2020 acerca de la demografía de los negocios, se estimó que durante ese año a nivel nacional, alrededor de 1 millón de empresas cerraron definitivamente sus puertas.

Este estudio no contempla para nada la economía informal ni a aquellos emprendedores a los que se les cebó el negocio a causa de la pandemia, si no más bien, da cuenta de aquellos empresarios que ya tienen toda una larga y respetable trayectoria de lucha y esfuerzo para alcanzar una posición en el mercado que les permita seguir creciendo y generar más empleos.

Nos referimos a esos empresarios que cada mes hacen hasta lo imposible por mantener las nóminas de su gente, por cumplirle a sus proveedores, por pagar a tiempo sus créditos y por si fuera poco, también luchan incansablemente por mantenerse al día con sus obligaciones fiscales, que dicho sea de paso, no perdonan a nadie.

De apoyos, ni hablemos. Pura exigencia y cumplidera de obligaciones que lo único que nos da es algo entre la náusea y la tristeza. Bajo este contexto de cero apoyo y total inestabilidad, más que entristecernos por el futuro, lo que da es pánico por tanta incertidumbre.

 

Bonito León, Guanajuato

 

Si bien, la región Bajío concentra una gran cantidad de empresas de gran tamaño, su origen y enfoque exportador hacen que los números puedan ser engañosos.

A diferencia de las grandes ciudades como Guadalajara, Ciudad de México, Monterrey o Querétaro, en nuestro Bonito León, Guanajuato aún no hay presencia de grandes compañías nacionales que le den la fuerza o la misma proyección que a esas ciudades, por el contrario, aquí la economía está formada por una gran cantidad y variedad de pequeñas y medianas empresas.

Sin duda eso habla del gran espíritu emprendedor de la ciudad que le da la fuerza para posicionarse como una de las regiones más prometedoras del país, pero otro lado, también muestra una cara muy vulnerable de la economía, que obliga a los empresarios locales a pensar en estrategias de desarrollo e innovación que les permitan enfrentar una nueva realidad, un mundo más agresivo y un mercado limitado en la demanda, pero saturado en competencia.

Sin embargo, a pesar de su fuerza, en León nos encontramos vulnerables y enfrentamos circunstancias que lo único que exigen es sacar la garra y dar todo el corazón para salir victoriosos de este incendio que al parecer no lo apaga nada.

 

Así las cosas…

 

De acuerdo a un reciente reporte de la Cámara Nacional de Comercio Léon (CANACO) En nuestra ciudad ya cerraron el 7% de los comercios a causa esta crisis sanitaria, lo que significa que para ser exactos al menos 210 negocios de distintos giros ya cerraron sus puertas definitivamente.

La CANACO también reportó que en 2020 las ventas cayeron 40% en comparación con las registradas en 2019.

Pero esto no termina aquí, si le sumamos la ausencia de eventos importantes que generaban una gran derrama económica local como la Feria Estatal y el muy conocido Festival Internacional del Globo,  y que seguimos en semáforo rojo hasta quien sabe cuándo, tenemos frente a nosotros un panorama poco alentador.

 

Los bomberos no vendrán

 

Los bomberos no vendrán.  Es decir, las PyMES estamos solos en esto (se tenía que decir). Como empresarios, es momento de abandonar toda esperanza de rescate por parte del gobierno o cualquier otra entidad. Ningún bombero vendrá a rescatarnos.

Estamos solos pero también estamos juntos en esto y sólo el esfuerzo común, nuestra resiliencia y las decisiones tomadas con inteligencia son lo que nos darán la fuerza para salir (un poco chamuscados) pero vivos de esta quemazón.

Todas las cosas pasan. Ya lo dice el viejo y conocido refrán “No hay mal que dure 100 años ni tarugo que lo aguante”. ¿O cómo era? Como sea, el caso es que NPI de para cuándo se terminará esto, unos dicen que en dos otros que en cinco años, pero la verdad es que a ciencia cierta no se sabe.

Lo que sí sabemos, es que es momento de hacerle honor al lema que ha abanderado a nuestra ciudad desde hace más de cuatrocientos años “El trabajo todo lo vence”, pero ahora es necesario hacerlo diferente, porque en esta nueva normalidad el esfuerzo no es suficiente, es necesario agregarle una buena dosis de vitaminas adicionadas con creatividad, inteligencia e innovación.

Ya nada es igual, lo dijimos al principio de esta lectura y es algo que todos ya sabemos. Por eso estamos obligados a cambiar nuestra manera de luchar para permanecer vigentes y relevantes en el mercado y nuestra industria.

Es momento de hacer las cosas de manera diferente, es momento de de reinventar el mundo y reinventarse. Ya bien lo dijo Julio Cortázar “sacarlo de sus casillas, definirlo de nuevo y mejor”.

Después de la tormenta viene la calma y por supuesto que llegaremos a tierra firme luego de esta incendiaria tormenta llamada COVID-19, pero hacerlo en equipo es la clave para lograrlo, es momento de actuar en comunidad.

Y sí, ¡CHATPM, mil veces COVID! Nos jodiste la vida, los cumpleaños y el changarro, pero ahora va la nuestra; una de cal por las que van de arena. ¡Agárrate!