“Este año tenemos que crecer 25%.”
Perfecto.
¿Pero cómo? Ahí suele comenzar el problema.
Muchas empresas confunden el resultado que quieren obtener con la estrategia para conseguirlo.
- “Tenemos que vender más.”
- “Necesitamos abrir nuevos clientes.”
- “Hay que recuperar el crecimiento.”
- “Subamos la meta.”
Todo eso puede ser perfectamente válido, pero ninguna de esas frases explica qué vamos a hacer diferente.
Una meta dice dónde queremos llegar.
Una estrategia debe definir:
- A quién vamos a priorizar.
- En qué mercados queremos crecer.
- Por qué deberían elegirnos.
- Dónde vamos a competir.
- Cómo vamos a generar oportunidades.
- Qué capacidades necesitamos construir.
- Y, muy importante, qué vamos a dejar de hacer.
Sin una dirección comercial suficientemente clara, difícilmente habrá resultados claros.
Por eso una estrategia comercial no debería limitarse a establecer cuánto queremos vender.
Debe construir el camino para hacerlo posible.
En nuestro artículo “‘Vender más no es estrategia” profundizamos sobre la diferencia entre tener una meta y construir realmente una estrategia de crecimiento.
Si prefieres una versión más directa, puedes ver también el video:
→ Ver el video
Y si este tema te resulta familiar, quizá te interese conocer las otras 15 ideas que reunimos en Las Nuevas Leyes del Crecimiento Comercial.
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Porque exigir resultados puede aumentar la presión.
Construir una estrategia aumenta la capacidad de conseguirlos.
Gabriel López
MercaDr
Estrategia para crecer con claridad.





